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¿Cuánto cobra un contador en República Dominicana? Tarifas reales 2026

Respuesta corta: llevar la contabilidad mensual de un negocio pequeño en República Dominicana cuesta entre RD$6.000 y RD$12.000 al mes en modalidad iguala, que es un pago fijo mensual por un servicio continuo. Los trabajos sueltos, como ponerte al día con meses atrasados o una declaración puntual, se cotizan aparte y casi siempre salen más caros, porque el apuro se paga. En este artículo te muestro los precios reales que el mercado publica en 2026, qué debería incluir lo que pagas y mis propios precios, sin misterio.

Los precios publicados del mercado 2026

Antes de darte mi opinión, te doy datos. Estos son los precios que encontré publicados en las webs de firmas y plataformas que ofrecen servicios contables en República Dominicana, verificados en agosto de 2026. Los cito como referencia de mercado, no como recomendación ni como crítica.

Quién publicaPrecio publicadoQué ofrece
Una firma de igualas dominicana con precios publicadosRD$6.000 / RD$8.000 / RD$12.000 según volumen de facturasIguala contable mensual
Un software contable con inteligencia artificialDesde RD$5.999 + ITBISSoftware con supervisión (iguala con inteligencia artificial)
Una plataforma de facturación regionalIgualas desde RD$6.000Plataforma que menciona igualas contables
Una firma legal y contableDesde RD$10.000Servicios legales y contables

Una aclaración honesta: esta tabla es corta porque la mayoría de los contables tradicionales del país no publica precios. Lo que ves arriba es casi todo lo que se puede verificar públicamente. El rango típico para un negocio pequeño queda entre RD$6.000 y RD$12.000 mensuales, y a partir de ahí sube según el volumen de facturas y la complejidad de tu operación. Si quieres el desglose completo de qué mueve ese precio hacia arriba o hacia abajo, lo tienes en mi guía de cuánto cuesta una iguala contable.

Por qué casi nadie publica el precio (y por qué eso te cuesta a ti)

Cuando un contable no publica tarifas, la cotización se arma en la conversación. Y en esa conversación pesan cosas que no tienen nada que ver con tu contabilidad: cómo suena tu negocio, cuánto parece que puedes pagar, cuánta prisa tienes. Dos negocios con el mismo trabajo pueden terminar pagando montos muy distintos por el mismo servicio.

A ti eso te cuesta de tres maneras. Primero, tiempo: tienes que escribir, esperar respuesta, reunirte y recién ahí saber si te alcanza. Segundo, comparación: sin precios a la vista no puedes poner tres opciones lado a lado, así que terminas decidiendo por intuición. Y tercero, presupuesto: no puedes planificar un gasto fijo si el número aparece al final de una negociación.

No digo que cotizar a medida sea deshonesto. Hay operaciones grandes donde tiene sentido. Pero para un colmado, un salón, una ferretería o un profesional que factura por su cuenta, el trabajo mensual es bastante predecible. Y cuando el trabajo es predecible, el precio también puede serlo.

Iguala mensual vs trabajo suelto: cuándo conviene cada uno

La iguala es un monto fijo cada mes a cambio de que tu contabilidad esté siempre al día: los reportes, las declaraciones y alguien que te responda cuando llega una notificación. Te explico cómo funciona el modelo completo en mi página de igualas contables. El trabajo suelto, en cambio, es puntual: me contratas para resolver algo específico, lo resuelvo, y ahí termina la relación.

¿Cuándo conviene cada uno? Si tu negocio opera todos los meses, la iguala gana casi siempre, por una razón simple: en República Dominicana las obligaciones son mensuales. El formulario 606 (el reporte de tus compras con comprobante) y el 607 (el reporte de tus ventas) vencen el día 20 del mes siguiente, y la declaración de ITBIS, que es el impuesto del 18% que se cobra en la mayoría de bienes y servicios, vence el día 20 con el formulario IT-1. Los tres se presentan todos los meses por la Oficina Virtual de la DGII (Impuestos Internos), aunque sea en cero. Eso no es un proyecto con inicio y fin: es una rutina.

El trabajo suelto tiene sentido cuando la necesidad es de verdad puntual: ponerte al día con meses atrasados, ordenar un desorden heredado, un trámite único. Pero ojo con usarlo como estrategia para «ahorrar»: cada mes de impuestos pagados tarde suma recargos e intereses ante la DGII, y el contable que te rescata a contrarreloj cobra más que el que te acompaña con calma. El atraso multiplica el costo por las dos puntas: ponerse al día puede terminar costando más que un año entero de iguala.

Qué debería incluir lo que pagas

Más importante que el número es qué recibes por él. Una iguala barata que no incluye lo esencial sale cara. Antes de aceptar cualquier precio, confirma que incluya al menos esto:

  • Formularios 606 y 607 cada mes, presentados antes de la fecha límite, no el día del vencimiento.
  • Declaración de ITBIS (IT-1) presentada antes del día 20, aunque el mes haya sido en cero.
  • Recordatorios proactivos: que te avisen con días de anticipación qué papeles enviar, no que te reclamen después.
  • Respuesta rápida cuando llega una notificación o tienes una duda. Un contable que responde en una semana no te sirve en una urgencia.
  • Acompañamiento en facturación electrónica: el 15 de noviembre de 2026 se vuelve obligatoria para pequeños y micro contribuyentes, no clasificados y profesionales libres (Aviso 06-26, en el marco de la Ley 32-23). Si tu iguala no incluye ayudarte con los e-CF (los comprobantes fiscales electrónicos), vas a pagar ese trámite aparte.

Si algo de esta lista no está incluido, pregunta cuánto cuesta agregarlo. Ahí es donde una iguala de RD$6.000 puede terminar costando lo mismo que una de RD$10.000 con todo adentro.

Mis precios, publicados

Yo decidí jugar con las cartas sobre la mesa. Estos son mis tres planes, publicados con su precio y su límite, para que compares sin tener que escribirme primero:

  • Emprendedora, RD$7.500/mes: hasta 20 facturas de venta y 20 de compra al mes.
  • Crecimiento, RD$10.500/mes: hasta 35 facturas de venta y 35 de compra.
  • Volumen, RD$15.000/mes: hasta 75 facturas de venta y 75 de compra, con reporte mensual de tu negocio.

Los tres incluyen el ciclo mensual completo, el acompañamiento de facturación electrónica y una regla que me tomo en serio: entrego antes de la fecha, no el día del vencimiento. Y no hay contrato de permanencia: si un mes decides irte, te vas. No soy la opción más barata de la tabla de arriba y no pretendo serlo. Cobro por quitarte el trabajo de encima y responderte rápido, y el precio que ves es el precio que pagas.

¿Quieres comparar sin negociar con nadie? Mis tres planes están publicados con precio, límites y todo lo que incluyen. Míralos y decide con calma. Ver mis planes con precio →

¿Por qué el software contable es más barato que un contable?
Porque es software: te da la herramienta, pero tú sigues haciendo parte del trabajo. Cargar los datos, revisar que los comprobantes estén bien, estar pendiente de los vencimientos y responder si la DGII pregunta algo sigue siendo tu responsabilidad. Un contable con iguala te quita ese trabajo de encima. Son productos distintos para necesidades distintas: si disfrutas hacerlo tú y tienes tiempo, el software te sirve; si prefieres delegarlo, comparas precios de personas, no de programas.
¿No me conviene más un contador de planta?
Para un negocio pequeño, casi nunca. Un empleado de planta implica sueldo completo, prestaciones y un puesto de trabajo, para una carga que en un negocio con pocas facturas ocupa unos días al mes. La iguala te da el resultado (declaraciones al día, alguien que responde) pagando solo por el trabajo real. El contador de planta empieza a tener sentido cuando el volumen de operaciones justifica una persona dedicada todos los días.
¿Los contadores negocian sus precios?
Muchos sí, sobre todo los que no publican tarifas: el precio se define en la conversación y ahí siempre hay margen. Yo prefiero no hacerlo. Publico mis precios y son los mismos para todos, porque lo que cambia el costo real es el volumen de facturas, no la habilidad de cada quien para regatear. Si tu volumen baja o sube, lo justo no es negociar: es cambiarte de plan.
Ladybeth Sequera
Ladybeth Sequera
Contable. Más de 9 años llevando contabilidad e impuestos en Venezuela, República Dominicana y Argentina. Me encargo de que los dueños de negocio duerman tranquilos.
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